Por Rómulo Pardo Silva
El pueblo griego voto por el No a las medidas de austeridad impuestas por la Unión Europea. El gobierno griego después del voto ciudadano no se muestra desvergonzado.
Syriza y su líder Alexis Tsipras impulsaron el No en medio de una enorme presión financiera, política, mediática por el Sí, llamando a un rechazo popular al neoliberalismo cupular de la Unión Europea.
El 60% de los trabajadores y la gente más empobrecida por la crisis se enfrentó y venció a un 40% de acomodados que apoyaron las duras condiciones de los acreedores.
La pregunta era de qué manera aceptar pagar la enorme deuda pública que alcanza el 180 por ciento del Producto Interno Bruto de Grecia. Situación creada con adulteraciones contables por los anteriores gobernantes aliados del poder europeo.
Fidel Castro felicitó a Tsipras por la “brillante victoria política”. Evo Morales afirmó “Tenemos la obligación de defender esa revolución democrática en Europa. Yo siento que el triunfo del pueblo de Grecia es el inicio de una rebelión, de una sublevación en Europa».
Era un paso valiente de rectificación nacional no hacia el socialismo sostenible sino a mejores condiciones de negociación en el sistema de producción y consumo en crecimiento permanente.
Luego debía venir la negociación.
James Petras adelantó: “Ahora, la parte difícil para los observadores externos es entender qué van a hacer los líderes en Grecia; qué va a hacer el Primer Ministro Alexis Tsipras frente al voto.
Lo primero que entendemos es que este voto contundente por el No, no va a resultar siendo un rechazo a la austeridad y a la presencia de Grecia en la Unión Europea. Así, podrían llegar a hacer negocios, pueden aceptar una modificación en la austeridad que podrían presentar como una victoria, como que Grecia le ganó a la Unión Europea, que cambia el acuerdo y consigue el financiamiento para continuar.
[…] ese acuerdo no tiene mucho valor –si lo consiguen- porque sigue la enorme deuda, sigue la austeridad y sigue el estancamiento económico…”.
Y lo que ha seguido es lo contrario a lo que decidió el voto de la población. Un plan del gobierno de Syriza conforme con la alternativa Sí.
Robert Peston exclama en la BBC: “Estoy confundido»: ¿se rindió o no Grecia ante sus acreedores?
Después de leer una copia del documento, titulado «Grecia: Acciones Previas – Compromisos de políticas y acciones que deben tomarse en consulta con el personal de la CE/BCE/FMI», hay gran similitud con las propuestas de rescate planteadas por los acreedores –los gobiernos de la eurozona, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- el mes pasado.
Casi todo lo que querían los acreedores está allí, con un par de giros y conceptos suavizados, pero nada nocivo para ellos.
Esta vez el gobierno fue franco.
Un día después de presentar un plan de ajuste al eurogrupo para conseguir un tercer programa de ayuda, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, defendió su propuesta ante el Parlamento y admitió que las medidas de austeridad presentadas no se corresponden con sus promesas de campaña, pero que el país no tiene otra alternativa. [La Tercera]
El juego Syriza se repite en otros lados, por ejemplo en Brasil y Chile.
Obama tras el acuerdo con Cuba dijo “Volveremos a izar orgullosos nuestra bandera en La Habana”.
En conclusión el neoliberalismo es muy fuerte, el reformismo capitalista débil y nada confiable, la izquierda por el socialismo sostenible casi inexistente.
Hay que empezar algo bien hecho que tomará tiempo.
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